martes, 20 de noviembre de 2018

Por las rutas del Perú


Una de mis pasiones es viajar, y que mejor que iniciarse conociendo lo mío primero.

Cuando niña no tuve oportunidad mas que de conocer la ciudad de mi madre, Ica, a la cual viajábamos en ocasiones especiales o en vacaciones y éramos siempre muy bien recibidos en casa de mis tíos, que siendo el espacio chico, la mayoría de veces, con su corazón tan grande siempre sus moradas parecían una mansión. Este hermoso gesto de la hospitalidad ha sido heredado por sus hijos, mis primos, que siempre nos reciben con los brazos abiertos.

Apenas empecé a trabajar empecé haciendo viajes cortos y dentro del mismo departamento de Lima: por el sur a Lunahuaná en Cañete, por el centro a Matucana en Huarochirí y y Santa Rosa de Quives en Canta y por el norte a Huacho en Huaura, Chanchay en Huaral y Puerto Supe en Barranca. De sus 10 provincias tan solo me faltó visitar 3, Yauyos, Oyón y Cajatambo.

Mi primer gran destino fue la ciudad de Trujillo, viaje en el que me estrené con subida al avión y todo. Esta ciudad conocida como de la eterna primavera y donde se asentó una de las culturas preincaicas más importante, la cultura Mochica, fue donde me sucedió un episodio muy gracioso de mi vida.

Estábamos de regreso a Lima con mi hermana y mi cuñado, cuando de pronto el controlador del aeropuerto, antes de embarcar, me pregunta por mis padres, a lo que yo le contestó de mala gana que a él que le importaba donde estuvieran. Así estuvimos largo rato enzarzados en una discusión, él haciéndome preguntas por mis padres y yo sin darle razón alguna, hasta el momento en que comprendí que, con mis 22 años de edad pero seguro por mi gran estatura, él me había confundido con una menor de edad.

Fue así como inicié mi andadura por el resto del país, llegando a conocer casi toda la costa norte, no llegué a Tumbes, ciudad fronteriza con el vecino país de Ecuador. De la sierra me quedé con ganas (y por falta de dinero) de conocer Arequipa, Puno, y Huánuco (tierra de mi abuela paterna) y a la selva no me atreví a ir por el calor que hace y solo llegué a Oxapampa, que está ubicada en lo que se denomina ceja de selva (ladera de bajada de la cordillera hacia la amazonía).

En las próximas entradas iré contándole acerca de mis viajes y las ciudades que visité.






Share:

sábado, 10 de noviembre de 2018

Lookingflowers


Así es como entre mi grupo de amistades solíamos denominar al distrito de Miraflores, uno de los distritos de Lima, denominado "pituco" (donde vive gente acomodada) y que en los años 80 era tan clasista que muy pocos podían acceder a sus comercios. A pesar de que aún sigue siendo una zona residencial, ese abismo ya no es tan grande y hoy todos podemos disfrutar de su belleza.

Situado a orillas del Océano Pacífico, sus playas forman parte de la denominada Costa Verde, a las que se acceden ya sea a pie, descendiendo por la Bajada Balta, o en coche por la Costanera, ya que está a 79 m.s.n.m.

Al final de la Avenida Larco (principal arteria del distrito), en el Parque Salazar, está unos de los centros comerciales más famosos de Lima, llamado Larcomar, donde encontramos restaurantes con unas vistas impresionantes de toda la costa, tiendas, discotecas, cines, teatro, zona de ocio, etc. y en la parte superior podemos tomarnos una foto con el famoso osito peruano de la gran pantalla, Paddington. Miraflores es una zona turística por excelencia, por ello hay una gran variedad de oferta de alojamientos para turistas, desde habitaciones en casas particulares, hostales, hospedajes, appart hotels y hoteles de lujo, tales como el Marriot; así como también diversidad de restaurantes con una variada carta de comida internacional y sobre todo nacional, ahora que está tan de moda la comida peruana.

Larcomar


Si damos un paseo por el Malecón de la Reserva, que va bordeando la costa por arriba, vamos a encontrar varios parques con hermosas vistas y desde donde se puede hacer parapente. A mitad de camino nos topamos con el Parque del Amor, que tiene una estatua gigantesca de una pareja dándose un beso. Continuando la ruta, llegamos al último parque que es el del Faro, lugar idóneo para ir a volar cometa con los niños. Desde arriba se puede ver el famoso y romántico restaurante La Rosa Náutica, que es como una cabaña de madera enclavada en medio del mar, y donde hace ya 13 años, sucedió uno de los episodios más importantes de mi vida, mi esposo y yo decidimos emprender nuestra andadura juntos.


Para que no olvides tu viaje por Perú, en la Avda. Petit Thouars, entre las Avdas. Ricardo Palma y Angamos, existen una serie de galerías denominadas el mercado indio, donde puedes encontrar toda clase de artesanías: vestimentas de lana de alpaca y vicuña, joyas hechas en plata y oro, cerámicos, instrumentos musicales autóctonos, cuadros, etc.

Pero no todo es modernidad, este distrito tiene un legado muy antiguo de las culturas precolombinas, como muestra está la famosa Huaca Pucllana (Calle General Borgoño Cuadra 8 s/n, entre las calles 5 y 6 de la Avda. Angamos Oeste) que forma parte de una de las 500 edificaciones que existen en todo Lima, denominadas wakas, que en quechua quiere decir lugar sagrado. Esta huaca tiene un museo de sitio, con área arqueológica para los niños y donde hay un restaurante de comida típica del país, con unas hermosas vistas de las ruinas. 

Continuando nuestro recorrido por el distrito miraflorino, nos encontramos que las principales avenidas (Arequipa, Pardo, Ricardo Palma, Larco y Diagonal) confluyen en el Parque Central o Kennedy, donde se encuentra la iglesia y la municipalidad (Ayuntamiento) del distrito. Este parque emblemático me trae recuerdos de mi niñez (cuando después de la misa con mi tía, solíamos ir a comer helados en la heladería D'Onofrio, que aún existe) y actualmente es un pequeño reflejo de todo aquello que configura nuestra cultura y costumbres. En la parte central, encontramos un pequeño anfiteatro al aire libre, en el cual siempre hay algún espectáculo callejero (bailes o cómicos), cuyo precio de entrada, o de salida mejor dicho, dependerá de la gratitud del espectador y de lo bondadoso de su bolsillo. Por las veredas del parque, nos encontramos unos carritos ofreciendo los riquísimos postres limeños: picarones, mazamorra morada y arroz con leche; los clásicos sandwichs criollos con todas sus salsas (ají, aceituna, palta, salsa criolla, rocoto, etc.), los que puedes acompañar con una bebida de hierbas denominada emoliente y otra que es el champú, las cuales aliviarán el frío del invierno. Para deleite de los niños y perdición de los padres, siempre hay algún puesto de venta de juguetes y globos que se coloca al lado de la zona de juegos. Detrás está la feria artesanal que nos ofrece objetos variados y souvenirs (recuerdos) y en la vereda que da a la Avda. Diagonal nos encontramos a una serie de pintores que nos ofrece una amplia variedad de cuadros que van desde los clásicos motivos andinos hasta arte abstracto y contemporáneo. Y por último, no pueden faltar los clásicos quioscos de venta de golosinas, galletas, refrescos, cigarros y prensa.

Parque Kennedy

Si tienes un tiempo para sentarte en alguno de los bancos del parque, podrás apreciar como se desenvuelve cada uno de los personajes que forma esta ciudad convulsa: los enamorados impacientes que esperan a su gran amor y que se funden en un beso cuando se encuentran; los trabajadores con traje, que van a toda prisa y no hacen mas que mirar su reloj, como si con ello pudieran ralentizar el tiempo y recuperar esos cinco minutos que les falta para llegar en punto al trabajo; los comerciantes que llegan empujando esos carritos tan pesados, y no por el peso de los productos que venden, sino mas bien porque llevan ese peso en el alma de saberse que son el único sostén de sus familias; las empleadas del hogar que se dan cita con los niños que cuidan y aprovechan el tiempo para conversar acerca de las novelas, a través de las cuales viven su vida; la nueva generación de padres que han dejado atrás ese machismo (quizá de una forma forzada) y salen solos con sus niños a pasar la tarde; los serenazgo (guardias municipales) que intentan poner orden en una ciudad con la única arma que tienen, su silbato; los artistas que soñando con hacerse famosos y pasear por las calles parisinas, se conforman con las noches de bohemia de este distrito, mientras todo se funde con el ruido del tráfico y los cobradores de autobuses y combis que gritan frenéticamente, intentando conseguir más pasajeros y adelantar a su competencia.


Share:

jueves, 8 de noviembre de 2018

Receta de arroz con pollo


ARROZ CON POLLO

De las especialidades de mi madre. Aunque ella no lo preparaba con culantro (cilantro) sino únicamente con palillo (creo que aquí se le llama cúrcuma) que le daba ese color amarillo en vez de verde, porque ella siempre decía como el refrán, bueno es culantro pero no tanto, a continuación les dejo la receta original.

INGREDIENTES:
  • 8 presas de pollo
  • ½ taza de aceite
  • 1 cebolla mediana picada en cuadritos
  • 3 dientes de ajo picados
  • ½ taza de ají amarillo fresco licuado con aceite vegetal
  • 1 taza de culantro (cilantro) molido
  • 2 pimientos (1 picado y el otro en tiras para decorar)
  • 3 tazas de arroz
  • 1 taza de arvejas (guisantes)
  • ½ taza de choclo desgranado
  • 2 ½ taza de agua hirviendo
  • ½ taza de cerveza
  • Sal
  • Pimienta

PREPARACIÓN:

  1. Salpimentar y freír las presas de pollo en aceite caliente. Retirar presas. Dorar en ese mismo aceite los ajos, la cebolla, el ají y el culantro (cilantro).
  2. Colocar las presas de pollo nuevamente, añadir la cerveza y seguir cocinando hasta que el pollo esté listo.
  3. Retirar las presas, sin dejar que se enfríen. Incorporar el arroz, las arvejas, el choclo y el pimiento. Mezclar bien.
  4. Agregar el agua, rectificando la sazón y llevar a hervir. Bajar el fuego y seguir cocinando 20 minutos más hasta que el arroz esté cocido.
  5. Servir el arroz con las presas bien calientes.
Share:

Menú

Con la tecnología de Blogger.

Seguidores

Archivos del Blog